domingo, 1 de marzo de 2020

 Pandemia

Quien iba a saber que aquella noticia casi al pie de página de una web o del noticiario de la TV sobre una "misteriosa enfermedad" que se estaba propagando en la ciudad china de Wuhan iba a cambiar el mundo de tantas maneras... partiendo por esta palabra: PANDEMIA

Escribo esto años después, pero aún bajo los efectos de esta enfermedad como un desahogo:

AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHCTM!!! 

lunes, 6 de enero de 2020

I hope you liked it



I heard a song call "tangerine" then I went to look at a picture of some time ago remembering the feeling of those days, then went to my collections of poems and I find this one, I hope you like it... (sorry for my english, It's been a while without practice)



¡A la mierda los destinos que no se cruzan contigo!
Entonces que sean bienvenidas las borracheras de tus cabellos derramados
Las interminables noches que elevo mis sueños
Y los incontables amaneceres amargos
                                             Los portazos a la cara que traen consigo
Las bienvenidas agrias, grises y desabridas


La triste desventura de amar a Dulcinea
Y de no poder alzar el galope para ir a buscarla
                                             De regresar a sábanas vacías y heladas

Habitar una piel llena de huellas de caricias lejanas
De residir bajo cabellos que vivieron caricias pausadas
Por eso es momento de maldecir y gritar con lápiz:
¡A la mierda los destinos que no se cruzan contigo! 


miércoles, 6 de marzo de 2019

domingo, 1 de marzo de 2015

Bio Bio Chile TV: "Así se destruyen las instituciones"

Comentario de Tomás Mosciatti

http://tv.biobiochile.cl/notas/2015/02/20/tomas-mosciatti-asi-se-destruyen-las-instituciones.shtml

El nepotismo es la preferencia desmedida en dar un cargo público a un pariente. ¿No es, acaso, esta definición la mejor descripción de la decisión de Michelle Bachelet de nombrar a su hijo en La Moneda? Lo designó director sociocultural de la presidencia. Cultural. ¿Qué antecedentes académicos, qué acervo personal tenía Dávalos para el cargo? Así se destruyen las instituciones.
La decisión repentina de la Fiscalía Nacional de cercenar las facultades investigativas de Carlos Gajardo en el caso Penta y sus aristas fue sorprendente. Sólo ahora se dieron cuenta que la causa es demasiado compleja para el fiscal Gajardo; y que Alberto Ayala había sido hombre de confianza de Julio Ponce Lerou, dueño de Soquimich, por doce años. La causa Penta será llevada ahora por Ayala, con la “colaboración” de Gajardo; y la arista Soquimich por el fiscal José Morales.Así se destruyen las instituciones.
En este comentario,algunos ejemplos de cómo las instituciones son, golpe a golpe, demolidas.

domingo, 4 de agosto de 2013

PIJAMASURF: Siendo luz: el tiempo desde la perspectiva de un fotón

Para un fotón el tiempo no existe: un viaje a través del universo se realiza en un sólo instante. Quizás no sea desatinado decir que la eternidad existe y es la luz.

HAIL holy light, offspring of Heav’n first-born,
Or of th’ Eternal Coeternal beam
May I express thee unblam’d? since God is light,
And never but in unapproachèd light
Dwelt from Eternitie, dwelt then in thee, 
Bright effluence of bright essence increate.
John Milton, Paradise Lost

La luz es el primer animal visible de lo invisible.
José Lezama Lima

La teoría de la relatividad de Einstein sostiene que el tiempo es un fenómeno interrelacionado con el movimiento y la posición de un sistema de referencia, es relativo. No existe el tiempo como un ente abstracto independiente, existe el espaciotiempo, un continuum integral que funge como la arena o el acuario donde ocurre el universo.
La relatividad del tiempo produce efectos paradójicos como el famoso caso teórico de los dos gemelos que viven en la Tierra. Uno de los hermanos viaja en una nave por el cosmos a una velocidad cercana a la de la luz y regresa a la Tierra. Cuando el gemelo astronauta se encuentra con su  gemelo descubre que su hermano ha envejecido más que él . Esto sucede porque una vez que algo se acerca a la velocidad de la luz el tiempo se vuelve más lento. Y a la velocidad de la luz el tiempo simplemente deja de correr.
Desde la perspectiva de un fotón, es emitido y reabsorbido en el mismo instante. Esto es igual para un fotón emitido en el núcleo del Sol,  que puede ser reabsorbido al cruzar apenas un milímetro de distancia, o para un fotón que ha viajado 13 mil millones de años, desde la superficie de una de las primeras estrellas del universo, y entra en contacto con un cuerpo. Pero como el tiempo y el espacio son  dos aspectos de lo mismo, para un fotón tampoco existe la distancia, por lo cual sigue estando en esa primera estrella o sigue estando en el Sol a la vez que entra a tus ojos (y entonces tus ojos están en el Sol). Un único e inmenso instante inseparable es todo el universo para la luz.
Platón definió el tiempo como la “imagen en movimiento de la eternidad”; el universo como una película arquetípica que se proyecta a través de la luz. Y si alguien pudiera ser solo luz o la luz fuera consciente de sí misma, entonces percibiría todas las cosas sucediendo al mismo tiempo, desde todos los ángulos, vería toda la película en un fotograma.
Pero curiosa o místicamente resulta que nosotros estamos hechos de luz —o quizás sería más apropiado decir que la luz es la que nos hace  a nosotros. En 1920 el embriólogo ruso Alexander Gurwitsch descubrió que los seres vivos emiten fotones “ultra-débiles” dentro del espectro ultravioleta. Gurwitsch los llamó “rayos mitogénicos”, ya que creía que estos fotones tenían un papel importante en la división celular del campo morfogenético, es decir, en el desarrollo de la estructura morfológica de un ser vivo.
En la década de los 70 el profesor Fritz Albert Popp descubrió que esta emisión de luz, a la que llamó biofotones, se presentaba en un rango de entre 200 y 800 nm y que exhibía un patrón periódico y coherente. Popp teorizó que los biofotones son producidos por el ADN en el núcleo de las células. Esto fue demostrado en los años ochenta, como relata el Dr. Jeremy Narby en su libro The Cosmic Serpent:
«Como el axis mundi de las tradiciones chamánicas, el ADN tiene una forma de escalera torcida (o una viña); de acuerdo a mi hipótesis, el ADN era, como el axis mundi, la fuente del conocimiento y las visiones chamánicas. Para estar seguro tenía que entender cómo el ADN podía transmitir información visual. Sabía que emitía fotones, que son ondas elctromagnéticas, y me acordé de lo que Carlos Perez Shuma me había dicho cuando comparó a los espíritus con ‘ondas de radio’. Una vez que prendes la radio, las puedes sintonizar. Es lo mismo con los espíritus; con la ayahuasca los puedes ver y escuchar. Así que investigue la literatura sobre fotones de origen biológico [...]».
Narby, que en el libro citado fórmula la hipótesis de que el ADN es la serpiente que aparece con frecuencia en los mitos de creación de diferentes culturas, cree que el ADN contiene  un tipo de láser holográfico:
«De acuerdo a los investigadores que los midieron[...] [los biofotones] tienen un alto nivel de coherencia, comparables con campos técnicos (láser). 
»Llegué a entender que en una fuente coherente de luz, la cantidad de fotones emitidos puede variar, pero el intervalo permanece constante. El ADN emite fotones con tal regularidad que los investigadores comparan el fenómeno con un ‘láser ultra-débil’.
»Le pregunte a mi amigo experto, quien me explicó: ‘Una fuente coherente de luz, como un láser, da la sensación de colores brillantes, una luminiscencia, y una impresión de profundidad holográfica’».
Narby considera que las alucinaciones y visiones de sanación que experimentan los chamanes son provocadas por la emisión coherente de biofotones del ADN que ocurre cuando las plantas que contienen DMT  activan ciertos receptores en cerebro.«Esta es la fuente del conocimiento: el ADN, viviendo en el agua y emitiendo fotones, como un dragón acuático escupiendo fuego».
Esta transmisión de biofotones que en el caso anterior parece ser responsable de transmitir imágenes —a través de los cuales los chamanes obtienen conocimientos o son usadas para sanar— posiblemente también sea el sistema por el cual se comunican las células  y se difunde la información contenida en el ADN a través de todo un organismo.
En 1974  el Dr. V.P. Kaznacheyev anunció que había detectado comunicación intracelular a través de estos fotones biológicos. Fritz Albert Popp desarrolló una máquina para medir las emisiones de biofotones y  descubrió que los pacientes que tenían cáncer habían perdido sus ritmos naturales y su coherencia. En cierta forma sus líneas de comunicación se habían obstruido.
Recientemente el premio Nobel de medicina Luc Montagnier encontró “una nueva propiedad de ADN M. pirum: la emisión de ondas de baja frecuencia en algunas diluciones de agua  que  se extendió rápidamente a otro ADN bacterial y viral”. Montagnier y su equipo sugieren que el ADN emite señales electromagnéticas que imprimen la estructura del ADN en otras moléculas. En cierta forma esto significa que el ADN se puede autoproyectar de una célula a otra, donde se realizan copias, en una especie de transmisión cuántica de material genético. Otros estudios también sugieren que el ADN exhibe un tipo de comunicación telepática que permite coordinar al instante los programas genéticos.
Aquí es donde el asunto se pone interesante. Como sabemos los fotones son partículas que forman entrelazamientos cuánticos, son sistemas que no obstante la distancia a la que se encuentren reaccionan instantáneamente de manera conjunta. De tal forma que, por increíble que parezca, una medición realizada a un fotón en Orión tendría un efecto inmediato en un fotón en la Tierra si estos se encontraran en un estado de entrelazamiento cuántico. Esto en teoría acaba con el concepto de individualidad en lo que respecta a las partículas subatómicas, ya que se encuentran inseparablemente ligadas (y si consideramos que  todas las cosas están hechas de estas mismas partículas prácticamente se aniquila la noción de individuos separados). Hablando de la luz es atinado decir que una sola luz es todas las luces —todos los fuegos, el fuego— y que estamos interpenetrados de eternidad.
Resulta efectivo y elegante entonces que el ADN utilice a los fotones como sistema de comunicación (la luz como Logos), precisamente porque esta es la única forma de estar totalmente sincronizado, de otra forma, aunque minúsculo, habría un retardo en la transmisión de información, lo cual podría significar una falta de coordinación operativa en el desarrollo de un programa de vida.
Tal vez no sea casualidad que el descubridor de los biofotones, Alexander Gurwitsch, creyera que estas emisiones de luz estaban ligadas al desarrollo de estructuras morfológicas u órganos al detonar una serie de señales bioquímicas que sirven como comandos de bioprogramación. Esta teoría de los campos morfogenéticos de Gurwitsch fue reformulada por el biólogo Rupert Sheldrake en su teoría de la causación formativa. Sheldrake considera que existen campos mórficos —es decir, campos que dan forma, campos de in-formación— que organizan y dan estructura a una especie. Estos campos operan a través de una resonancia, que se transmite como una onda por toda una especie biológica.  El ADN funciona así como una antena que emite y  recibe información a distancia y quizás este sistema de comunicación solo sea posible a través de un sistema de entrelazamiento cuántico, vía la luz. 
Existe otro sistema de comunicación cuántica similar: el cerebro humano. En su teoría del principio holonómico el neurofísico Karl Pribram sugiere que la memoria no está almacenada en las neuronas sino en todo el cerebro, en los patrones de interferencia de ondas electromagnéticas, de manera holográfica. Si la conciencia es un fenómeno cuántico, como creen  Roger Penrose y Stuart Hameroff, es posible que esta esté sustentada en los patrones de intercomunicación fotónica: sea un diálogo entre la luz.
“Bajo condiciones normales la conciencia ocurre en el nivel fundamental de la geometría del espacio-tiempo confinado al cerebro. Pero cuando el metabolismo que conduce la coherencia cuántica (en microtúbulos) se pierde, la información cuántica se filtra hacia la geometría del espacio-tiempo en el universo como totalidad. Siendo holográfica y entrelazada, no se disipa. De ahí que la conciencia (o la subconciencia, como la de un sueño) pueda persistir”, dice Hameroff.
Si la conciencia es también un sistema de entrelazamiento cuántico es posible que su andamiaje, su cableo (aunque inalámbrico) sea la luz (el cable del espíritu). Recordemos que la luz y la información, como la materia y la energía, son convertibles. En cierta forma la luz es el respaldo de la memoria del universo  ya que en ella el pasado, el presente y el futuro están ocurriendo en este  único momento y por lo tanto son accesibles a través de ella. La creación y la destrucción, el Big Bang y el Apocalipsis Universal son, al menos para el fotón, aquí y ahora, lo mismo. 
Algunas doctrinas dentro de la filosofía oriental consideran que el universo es la manifestación (sueño o explosión) de un único ser para experimentarse de todas las formas concebibles. Escribe Sri Aurobindo:
«Preguntas cuál es el principio de todo esto:
Y es esto…
La existencia que se multiplicó por sí misma
Por el puro deleite de ser
Y se proyectó en trillones de seres
Para que pudiera encontrarse a sí misma
Innumerablemente».
¿Cómo podría mantener su unidad esta existencia que se multiplicó, cómo podría ser uno y muchos a la vez si no es a través de las propiedades cuánticas de la luz?  Aunque no podamos probar científicamente que la luz es lo que organiza la conciencia en el universo —¿la red sináptica de la mente de Dios?— , que el fotón tiene una “perspectiva” o que es un pequeño ojo a través del cual la divinidad se mira a sí misma, al menos la intuición sugiere que es la luz la que comunica y preserva la unidad de todas las cosas.  Y quizás la trascendencia espiritual descrita como “la iluminación” por distintas culturas sea un fenómeno donde literalmente la luz obtiene conciencia de sí misma y percibe su eternidad. 



sábado, 2 de marzo de 2013

The New York Times: Slow-Burning Challenge to Chile on Easter Island

HANGA ROA, Easter Island — Not long ago, as some elders of the Rapanui people wistfully recall, a sense of profound isolation pervaded this windswept speck of land in the Pacific. Horses were the dominant mode of transportation, flights to the outside world were few and far between, and the island’s Polynesian language enjoyed dominance in most spheres of life. 
Now, so many cars roam the roads of this fragile island (it is smaller than Martha’s Vineyard) that Rapanui grimly joke how they may outnumber the moai, the prized towering statues their ancestors carved from volcanic tuff, beguiling archaeologists. Spanish, the language of Chile, which annexed Easter Island in 1888, now prevails across much of the island. New luxury hotels catering to rich Chileans and moneyed foreign visitors charge $1,100 a night, accentuating a festering income gap.
And there is yet another feature of life in Chile, a nation grappling with fierce antigovernment protests by students and indigenous groups, which has made it here: violent clashes with security forces.
Inspired by other parts of Polynesia that have obtained a considerable degree of political autonomy or are in the process of seeking independence, leaders of the Rapanui people are mounting a slow-burning rebellion against Chile. Their movement on the island — which they call Rapa Nui, not Easter Island — presents a unique test for a Latin American country: quelling a challenge to its rule in the middle of the South Pacific.
“Our nearest border is with the Pitcairn Islands, not Chile,” said Leviante Araki, 54, president of the Rapa Nui Parliament, a pro-independence organization, referring to the British overseas territory more than 1,200 miles to the west.
Newcomers from mainland Chile, which is almost twice that distance in the other direction, are fueling a sharp increase in Easter Island’s population, increasing it by 54 percent to 5,800 over the last decade. Continentals, as mainland Chileans are called here, now slightly outnumber Rapanui on the island, at about 3,000 to 2,800, according to the mayor, Luz Zasso Paoa.
Protests here have crystallized around the thwarted efforts by one prominent Rapanui clan, the Hitorangi, to reclaim land on which a luxury hotel was recently completed. But other sources of ire among the Rapanui have also emerged, including bitterness over privileges like subsidized housing that have been extended to some mainland Chileans, competition for jobs in the lucrative tourism trade and the mainland’s control over the island’s affairs.
Security forces violently evicted Rapanui protesters in 2010 who had occupied buildings and other sites. Images captured on cellphone cameras showed bloodstained Rapanui, drawing admonition from the United Nations last year over the use of force to resolve the island’s problems. Though the situation has calmed somewhat since then, nonviolent protests by the Rapanui have continued well into this year.
Despite the agitation, Easter Island still awes. Nearly a thousand monolithic moai remain strewed around volcanic craters and sandy shorelines, guarding the secrets of an island settled more than nine centuries ago by Polynesian explorers. Clusters of horses wildly roam the hills, as if Easter Island belonged to them.
But unresolved disputes over land and sovereignty, between the Rapanui and continentals — and even among some of the Rapanui themselves — are clouding this superficially easygoing outpost. Rather than subjugating the autonomy movement, the crackdowns seem to have added to the resentment here, with the Rapa Nui Parliament now taking its fight to the courts by filing a lawsuit on the mainland this year seeking independence.
The group says the island’s annexation, under an 1888 treaty, was made illegitimate by Chile’s inequitable administration of it, including the removal of Rapanui from ancestral lands, their forced confinement to the town of Hanga Roa and the leasing of almost the entire island for decades to the Williamson-Balfour Company, a Scottish sheep-ranching concern.
Some Rapanui contend that their last king, Simeón Riro Kainga, was poisoned in 1898 during a visit to Chile’s coast. The Rapa Nui Parliament last year unilaterally declared Valentino Riroroko Tuki, the 81-year-old grandson of the last monarch, as the new king, a step in its legal battle to void the annexation treaty. Still, other Rapanui groups have their own aspirants to the throne, reflecting the island’s fractious internal politics.
“This island was operated like a concentration camp,” said Mr. Riroroko Tuki, a mild-mannered farmer who gained fame for resisting oppressive rule in the 1950s, when Chile’s Navy prohibited Rapanui from leaving the island and publicly flogged islanders as punishment. He escaped on a fishing boat to the Cook Islands, more than 3,200 miles away. 
Leaders of the Rapa Nui Parliament said they fully expected to lose the independence lawsuit on the mainland, viewing it as a step to pursue the claims in venues like the International Court of Justice. They are drawing inspiration from similar movements elsewhere in Polynesia, which may seem far-fetched in mainland Chile but not in the shifting political winds of the Pacific. 
One model under study here is the Cook Islands, a self-governing parliamentary democracy in a “free association” with New Zealand. Another is New Caledonia, a French overseas territory where France is grappling with an independence movement.
Still, pro-independence sentiment, while supported by sizable factions of Rapanui, is by no means unanimous. Alberto Hotus, head of the Council of Elders, from which the Rapa Nui Parliament splintered off, pointed out that the island still depended on Chile for its health care, food, telecommunications and flights to the mainland.
“If we cut ties to Chile,” he said, “we will return to eating pasture.”
The authorities on the mainland are cautiously following the talk of independence. Carlos Llancaqueo, President Sebastián Piñera’s commissioner to Easter Island, said officials were well aware of the island’s problems and were moving ahead with plans to improve the power grid, potable water systems and bilingual education in both the Rapa Nui language and Spanish.
Additionally, Mr. Llancaqueo said new legislation governing migration and residency was under preparation, but Chile’s Constitution required the Rapanui people to be consulted before the law is enacted, a process just getting under way. He said another proposal would give Easter Island greater control over its own finances, though the idea has languished for years; as it stands, the island is a province of the Region of Valparaíso, so decisions regarding funds for everything from education to infrastructure are made on the mainland, a five-hour flight away.
“What is concrete are the very important problems affecting the island, which after 50 years of neglect this government is addressing, despite the political cost,” Mr. Llancaqueo said. He described the pro-independence lawsuit as “a subject for the future,” calling the Parliament “just one organization among many” representing Rapanui views.
While such divisions persist, the Rapanui have endured bigger problems in the past. They grappled in the 1870s with the megalomaniacal rule of a French mariner, Jean-Baptiste Dutroux-Bornier, a tyrant to rival Conrad’s Kurtz. Devastated by Peruvian slaving raids and a smallpox epidemic, their population dwindled to as low as 111 before Chile annexed the island, imposing austere military rule for decades.
The movement here is unfolding at a time when a major rethinking of Easter Island’s history is emerging, with scholars rejecting theories that the ancient Rapanui overexploited resources like trees, suggesting instead that they pioneered sustainable fertilization techniques on an island with poor soil. “Before the arrival of Europeans, the Rapanui succeeded in total isolation in a highly challenging environment,” said Terry Hunt, an anthropologist at the University of Hawaii. “Now, they are vulnerable because the island is not solving its problems locally.”
Making matters more complex, disputes fester over squatting on ancestral land, and intermarriage is increasingly common.
“The Chileans treated us like dogs, and now we want what is ours,” said Lorenzo Tepano, 58, a fisherman who, with his wife, lives as a squatter in a wooden shack in the Rapa Nui National Park, just steps away from some of the monolithic stone figures lined up near the shore. As Mr. Tepano denounced Chile, his son-in-law, a continental, sat next to him, gazing at the waves and quietly sipping a beer. 

viernes, 1 de febrero de 2013

El Clarín de Chile: El silencio de los economistas


Ante las cifras positivas de crecimiento económico y bajo desempleo del 2012, ningún economista vinculado a los 4 gobiernos de la Concertación ha dado opinión alguna. ¿Están desconcertados? ¿Prefieren no emitir opinión para no arriesgar su futuro en el próximo gobierno? ¿O realmente no hay explicación alguna?

La explicación más tímida y complaciente es que los gobiernos de la Concertación y sus economistas prepararon el terreno para estas cifras y que de ello se aprovechó la Derecha.

Nadie se traga ese argumento. Además ¿Cuáles fueran esas medidas preparatorias?

Hay un hecho cierto, y es que el terremoto del 2010 obligó al gobierno de la Alianza a aplicar medidas keynesianas que se salieron totalmente de la prédica neoliberal:

Fuerte inversión en infraestructura, caminos, puentes, puertos y viviendas sociales destruidas.

Aumento del impuesto a la renta de las empresas para financiar ese gasto.

O sea, el gobierno Piñera se salió de las normas estrictas del libre mercado, para aplicar un estímulo fuerte a la economía. Tal vez de ahí el enojo del Senador Novoa, que percibe que no se respetaron los principios económicos de la derecha.

No podemos olvidar que el gobierno Bachelet, también, sin terremoto , repartió bonos e impulsó el gasto de consumo de la gente de menos recursos. Pero no se logró ni acelerar el crecimiento, ni disminuir la cesantía.

Analicemos lo que podemos llamar la sintonía fina: Serían las acciones en la microeconomía las que están dando resultados. O sea,

facilidad para constituir pequeñas empresas.

Mejores fuentes de crédito para financiar lo que se llama "innovaciones".

Mejorar las leyes de quiebra para no penalizar a quienes se arriesgan con empresas innovativas.

Y , tal vez, digitalizar los trámites que se exigen en las oficinas públicas para disminuir el tiempo perdido en colas y burocracia. Resumen: Internet.

Muchas de esas medidas se estaban implementando en el gobierno Bachelet y es dudoso que su impacto pueda producirse en el tan corto plazo de éste gobierno. Además, ¿cuál es el efecto productivo de las nuevas pequeñas empresas? Hace falta un estudio que analice y clasifique a que se dedican las nuevas empresas.

Las recientes cifras indican que el consumo ha crecido más rápidamente que el PIB ( 6%), En cambio la producción industrial , sólo lo ha hecho en un 2%.-

Tendríamos que llegar a la conclusión que la creación de empresas pequeñas está afectando rápidamente el empleo disminuyendo la cesantía, pero no incrementan la producción en general. Más bien generan consumo que en gran parte se orienta a las importaciones.

Y aquí llegamos al otro factor económico.

El gran flujo de inversiones extranjeras en el sector minero que alcanzaron el año pasado a casi 22.000 millones de dólares.

No se conoce en detalle como esas inversiones actúan sobre el PIB. ¿Se depositan en bancos en moneda chilena , o en divisas? ¿Se ocupan para adquirir maquinaria y equipo en el exterior y se hacen las transferencias apenas aprobadas las nuevas inversiones?.¿Contratan personal técnico de inmediato?¿se colocan pedidos a través de los representantes de las grandes marcas internacionales, lo que significa una utilidad para los importadores nacionales y su personal? Lo que refuerza el consumo en el mercado doméstico.

¿O todos los factores anteriores, han actuado simultáneamente para producir un resultado virtuoso?

Hay un desafío teórico para nuestros economistas y académicos .También para los principales candidatos a dirigir el Ministerio de Hacienda en el próximo gobierno .¡Porque lo que efectivamente ha quedado demostrado es que aumentar el impuesto a la renta a las empresas , NO atenta contra el crecimiento! ¡Y esa fue la gran tesis de la candidatura de Eduardo Frei , en la pasada elección.

lunes, 24 de diciembre de 2012

El Clarín de Chile: La matanza de Santa María de Iquique

Hace un tiempo el sociólogo chileno Felipe Portales nos recordaba en uno de sus interesantísimos artículos, que un 21 de diciembre de 1907 tuvo lugar la matanza de la Escuela de Santa María de Iquique. Una matanza que muy probablemente representa la peor masacre obrera de la historia de la humanidad en tiempo de paz, tanto por el número de  víctimas fatales involucradas (fuentes confiables  hablan de cerca de 2.000 frente a las 140 que mezquinamente avala la versión oficial), como la brevedad de tiempo en que se produjo (no más de tres minutos) y por la inusitada crueldad impuesta contra unas víctimas pacíficas e indefensas.


Nadie se escapó de la metralla cobarde e inclemente de los militares que hicieron caer a hombres desarmados, a sus mujeres y a sus niños. Afortunadamente, este fatal episodio, más tarde, en tiempos  de la revolución chilena liderada por el presidente Allende, fue rescatado del olvido para quedar grabado a fuego en nuestro imaginario colectivo con la música, los versos y la voz de Luis Advis, Quilapayún y Héctor Duvauchelle.

Con su recuerdo, Portales traía a colación, además, algunos impactantes testimonios para la antología de la infamia en relación a los trágicos sucesos de la Escuela de Santa María de Iquique. De ellos, naturalmente, nos interesa destacar aquí tan solo uno, por la envergadura y calado del actor  involucrado, nos referimos al diario El Mercurio. Como para ignorar, así, las soeces alocuciones de algún olvidado parlamentario oligarca -que también éste destacado analista invoca- de esos que, inmerecidamente, plagan cien años después las calles de Santiago de Chile con sus funestos nombres.

El Mercurio del 28 de diciembre de 1907, el diario más antiguo de Hispanoamérica, fundado en Valparaíso en 1827 y uno de los mayores instigadores (impunes) del putsh fascista del 73’, editorializaba así este cruento episodio:

“Es muy sensible que haya sido preciso recurrir a la fuerza para evitar la perturbación del orden público y restablecer la normalidad, y mucho más todavía que el empleo de esa fuerza haya costado la vida a numerosos individuos…el Ejecutivo no ha podido hacer otra cosa, dentro de sus obligaciones más elementales, que dar instrucciones para que el orden público fuera mantenido a cualquiera costa, a fin de que las vidas y propiedades de los habitantes de Iquique, nacionales y extranjeros, estuvieran perfectamente garantidas. Esto es tan elemental que apenas se comprende que haya gentes que discutan el punto”.

Cien años después, aun sin bajarse del burro, con respecto a las cifras reales de muertos, Portales nos recuerda que el llamado "Decano" de la prensa nacional (chilena), en un gesto inaceptable de distorsión histórica recordaba así la matanza: “mejoras económicas y sociales eran las peticiones que motivaron a miles de pampinos a marchar desde sus faenas salitreras hasta el puerto de Iquique, aquel 21 de diciembre de 1907. Ocuparon la Escuela Santa María, y en ese lugar irrumpió el general de Ejército, Roberto Silva Renard, con un grupo de soldados armados, quienes dispararon sus ametralladoras y dieron muerte a 300 personas” (“El Mercurio”, p.C7 19-12-2007).

Asimismo, en otro pasaje, y por si fuera poco, con una frivolidad que espanta, "destacaba", muy a su desenfrenado estilo, los actos de conmemoración celebrados con motivo del centenario de la matanza: “Severos daños sufrió escuela Santa María durante toma” . (El Mercurio, 22 de diciembre de 2007, p. C13)

Y por último, en este mismo sentido, destacaba que: “Todas las puertas de las salas y casilleros descerrajados, gran cantidad de basura y las paredes rayadas lucía en su interior la Escuela Santa María luego de terminar una toma de más de dos meses, la que impulsaron organizaciones sociales para conmemorar el centenario de la matanza (sic) de salitreros” (El Mercurio, 23 de diciembre de 2007, p.C17)

Afortunadamente, también, cien años después y en las antípodas mismas de tales infundios, tuvo lugar un instante y un gesto verdaderamente reparador, de una mano tan prodigiosa como apologética.

Me refiero al testimonio que entregaba Noam Chomsky en una célebre entrevista que le hiciera Vicenç Navarro, “El Chomsky catalán”, cuando inquirido por éste respecto de las más profundas e íntimas motivaciones que le hacen consagrarse a la lucha contra los poderosos, el díscolo intelectual y lingüista estadounidense del MIT de Massachusetts, señaló:

“Sí, estoy haciendo lo que debo hacer. En parte es esto. Pero aquello que me hace continuar trabajando son cosas como las que ilustran fotografías como aquellas de allá [señalando]. Una muestra, la que fue la peor masacre laboral de la historia. En Chile, hace un siglo, en Iquique, los mineros trabajaban en las minas en condiciones realmente indescriptibles. Ellos y sus familias se manifestaron en dirección a la ciudad para pedir un ligero aumento de sus salarios. Los propietarios británicos de las minas los recibieron, los hicieron entrar en el patio de una escuela, les permitieron que empezaran su reunión, y después hicieron entrar a los soldados y les dispararon a todos: hombres, mujeres y niños. Nadie sabe cuánta gente mataron –no contamos el número de gente que matamos– quizás millares. Tuvo que pasar un siglo antes de que se hiciera alguna conmemoración [que El Mercurio destaca]. Esto [muestra la fotografía] es un pequeño monumento que vi el año pasado; había sido colocado por gente joven que apenas empezaba a romper las cadenas de hierro de la dictadura. No es sólo Pinochet. Chile tiene una historia amarga de violencia y represión de estado. Pero ahora lo están superando. Por lo tanto, sí, hubo una atrocidad, y ahora se empieza a prestarle atención.”

Con estas sentidas palabras, este “Rebelde sin Pausa”, nos recordaba que una matanza como ésta no fue en vano. Que forma parte de la larga lucha de la humanidad por la conquista de sus derechos y su libertad… De esas verdaderas gestas, que en muchos casos, gracias a la labor de la “historietografía” y del discurso oficial han sido carne de caricatura y marginación, o, simplemente, han sido invisibilizadas y condenadas a la impunidad y la desmemoria.

Nos recuerda, en definitiva, que nadie está olvidado, aunque la inclemencia y el rigor que impone inexorablemente el tiempo se haya encargado de emborronar sus rostros y sus nombres. Y, por último, nos recuerda, una vez más, para el infortunio de los desheredados y desposeídos del mundo, que nuestra historia, por más cuentos que nos cuenten, tiene más de inmodélica que de ejemplar

ARTICULO ORIGINAL

domingo, 12 de febrero de 2012

El Clarín de Chile: Denuncian desfalco en Codelco por 12 mil millones de dólares

Valparaíso.- La estatal Corporación del Cobre (Codelco) es objeto de un desfalco por un monto de al menos 12 mil millones de dólares en el último lustro. Y los presuntos autores de éste son sus propios ejecutivos. Así lo denunció el pasado martes 17 el economista Julián Alcayaga a la Comisión Investigadora de la Cámara de Diputados que estudia irregularidades existentes en la citada empresa minera. La exposición de Alcayaga, basada en el cruce de datos y balances oficiales, dejó atónitos a los diputados.

Y es que, según el experto, 40% de las pérdidas en Codelco corresponderían a los malos resultados en las ventas a futuro en operaciones realizadas entre 2006 y 2011. El 60% restante se originó en ventas de cobre por valores inferiores a los de mercado, lo que ocurrió en los ejercicios 2010 y 2011.
La Cámara de Diputados aprobó la creación de la citada Comisión Investigadora en julio pasado luego de un paro laboral de 24 horas que afectó a las cinco divisiones de Codelco. Después de este paro, los sindicatos de trabajadores denunciaron numerosas irregularidades en la empresa.
Alcayaga es considerado la “bestia negra” de las trasnacionales mineras chilenas. Socialista, exiliado tras el golpe de 1973, posee una maestría en economía obtenida en La Sorbona. A principios de los noventa descubrió que las grandes mineras que operan en Chile no pagaban impuestos y que para hacerlo simulaban tener pérdidas en sus operaciones. Sus denuncias fueron confirmadas por diversos estudios, como el realizado por la Comisión Especial del Senado para el Estudio de la Tributación de las Empresas Mineras, que en 2004 emitió un informe determinante en esta materia.
Alcayaga es también autor de Libro negro del metal rojo, y de País virtual: el lado oscuro del tratado minero chileno argentino.Balances turbiosEl informe presentado a la citada Comisión Investigadora –al que Proceso tuvo acceso– inicia con la cita de una declaración realizada por el ejecutivo de Codelco, Andrés Tagle, al diario La Tercera (2 de septiembre de 2009): “El país debe saber y conocer que durante los gobiernos de los presidentes (Ricardo) Lagos y (Michelle) Bachelet, Codelco llevó a cabo un conjunto de operaciones financieras de derivados (ventas a futuros) que le han significado pérdidas, disminuciones patrimoniales y menores excedentes al Estado por impuestos que en conjunto ascienden a 4 mil 630 millones de dólares (…) Las máximas autoridades vinculadas al cobre en el país, con toda la experiencia que disponían, apostaron a la baja de precio de cobre a mediados del año 2005, justo en los momentos en que el precio de este metal inició una escalada en los mercados internacionales que se ha mantenido hasta hoy con pequeñas alteraciones. Se equivocaron rotundamente con grave perjuicio para el Estado”, señaló.
Alcayaga sostuvo en su informe que esta declaración le llamó mucho la atención dado los altos montos involucrados. Pero afirma que no volvió a leer en la prensa nada sobre esta materia, por lo que decidió iniciar su propia investigación.
En entrevista con Proceso, Alcayaga revela en qué consiste el desfalco y como llegó a descubrirlo. Revela que al analizar los resultados de 2010 de Codelco constató que el presidente ejecutivo, Diego Hernández, declaró a la prensa –que le dio gran cobertura– que éstos habían sido un éxito porque habían aumentado las utilidades con respecto a 2009, “pero a mí me pareció inmediatamente que el resultado era catastrófico para Codelco comparando el año 2010 con 2006. Esto porque en 2010 se obtuvieron 5 mil 700 millones de dólares de utilidades, mientras que en 2006 éstas fueron de 9 mil 215 millones de dólares. Sin embargo –añade– el precio del cobre en 2006 era 12% más bajo que en 2010. Por lo tanto las utilidades de 2010 tendrían que haber sido de 11 mil millones de dólares, aproximadamente. Entonces faltaban 5 mil millones”.
Alcayaga dice que comenzó a buscar cómo habían desaparecido ese dinero. Buscó en las memorias de Codelco y constató que las pérdidas se habían producido en las ventas. “No es que hubieran aumentado los costos, que eran más o menos similares en los últimos cinco años, si no que importantes montos relacionados con las ventas habían desaparecido. Esto ocurría tanto en el cobre como en la venta de minerales que vienen contenidos en el cobre, como es el oro, la plata, el molibdeno y el acido sulfúrico”.
El pasado 3 de mayo Alcayaga, junto con los diputados del Partido por la Democracia (PPD) Enrique Accorsi y Cristina Girardi denunciaron públicamente –en conferencia de prensa realizada en el Congreso Nacional– que en 2010 Codelco perdió mil 42 millones de dólares en ventas a futuro.
Alcayaga dice que esas pérdidas no figuraban con claridad en los balances, sino sólo en las explicaciones de los resultados. Para esconderlas aún más, aparecían denominadas como “Ingresos mercado de futuro”, pero entre paréntesis, lo que significa: negativo, pérdida. Sólo la pericia contable de Alcayaga pudo constatarlo.
Sin embargo, y a pesar que estas denuncias fueron respaldadas por los citados diputados y que fueron admitidas por los gerentes de Codelco, no se armó ningún escándalo mayor debido a la escasa cobertura que tuvieron en la prensa.
No obstante, Alcayaga continuó recabando antecedentes: “Descubrimos entonces que en los últimos cinco años habían pérdidas en los mercados de futuro de 2 mil 670 millones de dólares entre 2006 y 2010; de ellos, mil 42 millones de dólares sólo en 2010. Entonces, en total serían 4 mil millones de dólares de pérdidas en los mercados de futuros entre 2006 y 2010 (durante los gobiernos de Bachelet y Piñera)”.
Alcayaga sostiene que cuando este tema empezaba a ser reportado por los medios y algunos diputados habían dado algunas conferencias de prensa sobre las pérdidas de los mercados de futuros o la caída de los ingresos de Codelco, el presidente Hernández anunció, el pasado 13 de octubre, la intención de esta empresa de comprar a Angloamerican el 49% de la Mina Los Bronces. Eso derivó en una polémica que dura hasta el presente y que está relacionada con la negativa de esta trasnacional, con sede en Londres, de vender a Codelco esa fracción de la propiedad de dicha empresa.
Para Alcayaga esto ha sido una maniobra de distracción de los ejecutivos de Codelco que buscan capear un posible temporal de denuncias por los turbios manejos antes señalados.
“Y todo ese show, ¿qué es lo que ha permitido?, que las pérdidas en los mercados de futuros de 4 mil millones de dólares queden en silencio”, sostiene Alcayaga.
Conflictos de interésLas pérdidas en los mercados de futuros no fue la única forma en que los ejecutivos de la estatal minera estarían lucrando ilegalmente. Según Alcayaga en los ejercicios 2010 y 2011 se perdieron al menos 8 mil millones de dólares en ventas a menor precio del cobre y sus subproductos: oro, plata, molibdeno y ácido sulfúrico.
“En razón que los resultados de Codelco por el ejercicio 2010 arrojaban que los ingresos por ventas eran inferiores a lo que debieran ser en función de la producción y precios del cobre y sus subproductos, solicitamos a Cochilco (Comisión Chilena del Cobre) que informara sobre la producción y el monto de las ventas de Codelco”, relata el entrevistado.
Cochilco respondió el 27 abril de 2011 mediante el oficio Nº 148. En éste aparece que en 2010 los subproductos del cobre alcanzan un monto total de 631.4 millones de dólares. Este monto de ventas es 2.3 veces menor que los mil 460.7 millones de dólares de ventas por este mismo tipo de subproductos en el año 2006; y 2.9 veces menos que los mil 836 millones de dólares de 2008.
“Esto no resulta ni razonable ni explicable –señala Alcayaga– puesto que tanto la producción como el precio de estos subproductos aumentaron en forma considerable entre 2006 y 2010. El oro subió 100%, la plata cerca de 70% y el ácido sulfúrico más de 300%. En 2006 los ingresos provenientes de los subproductos representaban 42%; en 2010 sólo 18%”, denuncia.
Alcayaga señala que la razón de esta disminución es nítida: los subproductos se están vendiendo a menor precio.
Así, si se suman las pérdidas por las ventas a futuro (4 mil millones de dólares, entre 2006 y 2010) con las pérdidas por venta a bajos precios del cobre y sus subproductos (4 mil millones en 2010 y una cantidad similar en 2011), el desfalco ascendería a por lo menos 12 mil millones de dólares.
–Pero, ¿a quién se le estaría vendiendo a menor precio?–, se le pregunta.
–Eso es lo que hay que estudiar. Sólo puedo decir que los ejecutivos que actualmente dirigen Codelco en su mayor parte provienen de trasnacionales que operan en Chile, y que éstas perfectamente podrían ser las beneficiadas de las pérdidas de Codelco.
Diego Hernández, antes de asumir la presidencia de la empresa estatal, en mayo de 2010, era el máximo ejecutivo de BHP Billiton en América Latina; Thomas Keller, vicepresidente de gestión financiera de Codelco, fue presidente de Minera Collahuasi (Angloamerican, Xstrata, Mitsui); el miembro del Directorio, Fernando Porcile, fue presidente del patronal Consejo Minero. El vicepresidente de Finanzas, Jorge Gómez, fue gerente de Pelambres (grupo Luksic).

jueves, 5 de mayo de 2011

Yo (no) quiero creer

Por Rodrigo Pinto
(Columna publicada originalmente en El Post el 16 de febrero de 2011.)

Algo extraño hay allá afuera. Algo misterioso, inexplicable, enigmático. La ciencia no tiene todas las respuestas y la religión, tampoco (al menos, no las viejas y anquilosadas que se han fosilizado en instituciones normativas). Hay misterios sin resolver en el mundo y en las afueras de este mundo. ¿Por qué negarnos a la posibilidad de que efectivamente seres de otros planetas hayan puesto en la tierra las semillas de la vida y de la inteligencia? ¿Quién asegura, a ciencia cierta, con total certeza, que en la construcción de las pirámides no intervino una raza alienígena? ¿Por qué pensar que es imposible descubrir, en el fondo del mar, los restos de la perdida civilización atlante? Este es el tipo de preguntas que Ronald H. Fritze plantea en la introducción de Conocimiento inventado. Falacias históricas, ciencia amañada y pseudo-religiones, un ensayo contundente que pone al desnudo un complejo sistema que entremezcla la buena (y excesiva) fe y el afán de lucro.

En efecto, la industria en torno al conocimiento inventado es sumamente próspera; basta mirar, por ejemplo, cuántas entradas hay en Amazon por Atlantis (sólo en libros, 6.528 y subiendo) y se tendrá claro cuánto éxito ha logrado un tema cuyo venerable origen está en un par de referencias en dos diálogos de Platón, el Timeo y el Critias. Ahí debería haberse acabado todo, pero una serie inacabable de relevos que daban por verdad histórica la especulación filosófica terminaron por cimentar, en el siglo XIX, la fortaleza del mito y la construcción de la leyenda.

La abundante bibliografía resultante en torno a este tema –y a muchísimos otros, por desgracia- se funda en que sus autores sitúan el prejuicio antes del conocimiento. Es decir, creen saber previamente lo que ocurrió y van en busca de las pruebas; de manera consecuente, desecharán todo lo que contradiga sus hipótesis y utilizarán todo lo que pueda respaldarlas, aunque se trate de otras afirmaciones voluntaristas. A la inversa, un historiador serio va en busca del conocimiento y coteja, compara y pondera todas las evidencias disponibles, aunque lo conduzcan por un camino totalmente inesperado. La cuestión se agrava con el paso del tiempo; si en el siglo XIX era posible aún sostener como verdades muchos hechos inexactos simplemente por la falta de evidencia y de conocimiento científico, hoy no lo es; y si en aquella época alguien podía afirmar, con relativa buena fe, que la Atlántida existió, hoy no es posible. Pero el mito no deja de rodar. Es lo que Fritze llama el “entorno cúltico”, que lleva, por ejemplo, a que innumerables lectores atribuyan valor histórico a las novelas de Dan Brown y decenas de escribidores con buen ojo para las demandas del mercado publiquen libros de exégesis (¡!) de El código Da Vinci. Un entorno cultico que confunde e identifica mito y leyenda, aunque los respectivos puntos de partida sean muy distintos, e identifica posibilidad con probabilidad.

El ejemplo que da Fritze es muy claro y lo adapto en su primera parte: es posible que el loto que compré hoy sea el número ganador; y es probable que mañana me levante, porque es día laboral y tenga que ir a trabajar. Entonces, si dices que “es posible que unos exploradores chinos alcanzaran y colonizaran América circunvalando todo el globo terráqueo”, está bien, aunque si nos atenemos a la evidencia disponible, es altamente probable que no lo hayan hecho.

Pero, si en el desarrollo argumental eliminas la diferencia entre posibilidad y probabilidad, tienes pseudo historia. De hecho, el segundo capítulo del libro está dedicado a los innumerables conquistadores de América antes de Colón. Otro capítulo –“Gente del fango, hijos de Satán e Identidad Cristiana”- se interna en delirantes teorías sobre los orígenes del hombre, las razas preadanitas (negras, claro) y oscuros fundamentos bíblicos para asentar el racismo sobre bases pretendidamente históricas. El siguiente vuelve a lo mismo, pero desde el Islam.

Más adelante, Fritze revisa sumariamente la bibliografía de los principales pseudohistoriadores: Immanuel Velikovsky, Charles H. Hapgood, Erich von Daniken, Zecharia Sitchin y Graham Hancock. El problema con ellos no es que escriban libros sin reales fundamentos históricos; es que algunos cultos religiosos toman sus temas –por ejemplo, el catastrofismo y los astronautas en la antigüedad- y los transforman en objetivos religiosos. Y ahí, como en el caso de la Puerta del Cielo, el culto puede ser letal (inspiró un suicidio colectivo; los humanos debían “abandonar sus cuerpos” para recibir nuevamente la visita de los Hermanos del Espacio). En sus manifestaciones más inofensivas, estos autores abonan el camino para películas y series como Stargate o Los expedientes X.

Quizá Fritze abunda demasiado en detalles, pero, sin duda, su investigación es contundente e ilustrativa de un fenómeno que se niega a desaparecer y que en Chile adopta una arista inquietante, que lamentablemente el autor sólo enuncia en el prólogo y no desarrolla porque requeriría otro libro: “Los nazis tenían su propia mitología pseudohistórica acerca de una súper raza aria, la cual intentaron sustentar con toda clase de investigaciones pseudohistóricas y pseudocientíficas”. Tal como se demuestra en algunos capítulos de este libro, “la pseudohistoria se presta fácilmente a ser una herramienta del racismo, el fanatismo religioso y el extremismo nacionalista”. Nada más cierto, y de ello hay muestras cercanas. Al concluir la introducción, Fritze cita, con mucha propiedad, a Mark Twain, para reforzar la idea de que hay que estar prevenido cuando uno se encuentra con gente que quiere creer: “Podría pensarse que tengo prejuicios. Quizás los tenga. Me avergonzaría de mí mismo si no los tuviera”.

jueves, 27 de enero de 2011

El Mostrador: El exterminio de la familia Poblete Tapia

Más de 10 años han pasado desde la muerte de Vinicio Poblete Vilches. Falleció en el Hospital Sótero del Río y aún su familia desconoce las causas de su deceso. La justicia en Chile les dio la espalda y comenzaron a buscarla fuera del país: en la CIDH. Pero hoy, a la espera de una solución amistosa con el Estado –que no llega – la familia se desmorona. La viuda de Poblete murió, su hija está en la clínica, su hijo tiene 4 tumores sin tratar y el menor de los hermanos es parapléjico. Esta es la historia de cómo les dieron la espalda.

Vinicio Poblete Tapia (50), hace dos meses, estaba en el living de su casa en La Pintana, cuando entró su hermana Leyla (44). En cosa de segundos, ella sacó un revolver y lo colocó en su cabeza, luego lo cambió y se disparó en el estómago. Cayó desplomada. Minutos antes, Leyla le había dicho a su hermano –pensando que serían sus últimas palabras – “yo no doy más de la vida, no doy más de todo esto… Ellos (el Estado) están jugando con nuestro sufrimiento. No le importamos a nadie”.

En un acto de desesperación, Leyla Poblete quiso poner fin a más de 10 años de lucha incesante por alcanzar justicia. La muerte de su padre, Vinicio Poblete Vilches, ocurrió en el Hospital Sótero del Río, el 7 de febrero del 2001, y hasta el día de hoy, se desconoce el motivo de su deceso. Pese a sus ruegos y peticiones los directivos del Hospital nunca quisieron darle una respuesta. “Todo esto ha pasado porque somos pobres. Por ser pobres se nos negó el derecho a la justicia, por ser pobres las autoridades del Estado nunca nos escucharon”, afirma Vinicio Poblete (hijo).

Buscando justicia

Durante todo este tiempo, la familia Poblete Tapia ha presentado dos querellas criminales por homicidio, una el 2001 y otra el 2005. Pero el Primer Juzgado de Letras de Puente Alto sobreseyó el caso. En dos oportunidades. La última fue en junio del 2008, a la espera –se dijo- de nuevos antecedentes. Hoy, el caso está en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), donde fue declarado admisible el 2009: llevan más de un año intentando alcanzar una “solución amistosa” con el Estado de Chile.

En noviembre del 2009 el Estado, a través de la Dirección de Derechos Humanos de la Cancillería, ofreció a la familia Poblete Tapia una indemnización de $40 mil dólares que nunca se concretó. Hace dos semanas, “se nos ha señalado que el Estado no está en condiciones, ni siquiera, de ratificar el planteamiento que hizo en noviembre. Lo que significa llevar esto a un punto muerto”, asegura el abogado Sergio Espejo, quien lleva la causa en representación de la familia. El dramático caso es uno de los trabajos probono del jurista, quien advierte la díficil situación de sus representados. “Si nosotros no tenemos una respuesta pronta, declararemos finalizado el proceso de negociación. Es gente cuyo estado de salud no permite postergar mucho más este trámite”, dice.

Vidas contra el tiempo

“Con la muerte de mi papá destruyeron a mi familia”, explica Vinicio Poblete, recordando que desde ese momento una seguidilla de enfermedades y tragedias familiares invadieron sus vidas. “Mi mamá cayó en depresión y le vino cáncer. Nada la pudo sacar adelante… vivía llorando porque no hay justicia en Chile”, afirma.

Blanca Tapia murió el 2003, esperando esclarecer la muerte de su esposo. Dejó en su casa a tres de sus cuatro hijos: Vinicio, que hoy tiene tres tumores creciendo en su garganta y uno en su pulmón; Leyla que sigue hospitalizada tras su intento de suicidio; y Gonzalo (28), que sufre un retraso mental severo, paraplejia, cifolordosis severa (una desviación progresiva de la columna), malformación congénita y estravismo convergente. Vinicio y Leyla nunca se casaron y hoy deben cuidar a su hermano. Ambos tienen depresión y el llanto es algo cotidiano. Para colmo, en abril del año pasado se incendió la casa donde vivían juntos. Lo perdieron practicamente todo. La foto del siniestro es una mezcla de maderas carbonizadas y enseres derretidos por el fuego.

Leyla Poblete se debate entre la vida y la muerte en la Clínica Dávila. Como su familia ya no confía en la salud pública, su hermano, Vinicio, optó por llevarla a ese recinto privado y firmó un pagaré hace más de un mes para mantenerla hospitalizada. No sabe cómo pagará aquella cuenta. Hoy pasa el día cuidando de su hermano “Gonzalito”, visitando a su hermana y manteniéndose al tanto del caso. “Hemos tenido que sacrificar nuestra felicidad… vivimos preocupados sólo del caso”, afirma Poblete, quien ha postergado todo tipo de tratamiento de sus tumores, tras la hospitalización de su hermana.

El inicio de la tragedia

Antes de la muerte del patriarca, la familia Poblete Tapia iba todos los domingos a misa. Era una familia creyente y su padre, Vinicio, siempre les enseñó a temer a Dios y a perseguir el bien. El sueño de Leyla es ser monja, pero ha postergado su sueño por mantenerse junto a su familia. En ese tiempo vivían todos juntos, los padres junto a sus tres hijos. Todos trabajaban y aportaban para mantener la casa. Leyla y Vinicio (hijo) nunca se casaron y no tienen pareja, su núcleo familiar se mantuvo igual que cuando eran niños… hasta que su padre murió a los 76 años. Ahí todo comenzó a derrumbarse. Hoy su historia parece ficción.

Vinicio Poblete Vilches ingresó, por problemas respiratorios, al Hospital Sótero del Río el 17 de enero del 2001. Sufría de dos tipos de diabetes y aún así, fue operado del corazón. Pero según su familia, nunca autorizaron dicho procedimiento. Pero el documento que permitía la intervención tenía la firma de su esposa Blanca Tapia. El problema –que desconocían quienes alteraron el permiso- es que la señora Blanca no sabía ni leer ni escribir. Sólo seis días después, Don Vinicio fue dado de alta –en muy mal estado como cuenta su familia – y tuvo que volver a los dos días.

Menos de veinte días después, el 7 de febrero, llaman a la familia del Hospital para comunicarles que Vinicio Poblete Vilches había muerto de un paro cardíaco. Sin embargo, más tarde un certificado de defunción de la morgue, señalaba que la causa de muerte había sido un shock séptico y bronconeumonía bilateral. Por otro lado, una cinta pegada en el pecho del cadáver decía que había fallecido de un edema pulmonar. La familia, desconcertada pidió la realización de una autopsia, la cual fue negada por los médicos, como afirma Vinicio hijo.

Lo que vino después fue la búsqueda de justicia. Donde la viuda Blanca, junto a su hija Leyla acudieron al Centro Jurídico Gratuito de Yungay de la Universidad Bolivariana. Entablaron querellas criminales e incluso se ordenó la detención de dos de los médicos que trataron a su padre. La orden de aprensión contra el doctor Luis Gerardo Carvajal Freire, por el supuesto delito culposo de homicidio por negligencia médica, nunca se concretó. En los diversos reportes del Primer Juzgado Civil de Puente Alto, firmados por las magistrado Colomba Guerrero y luego por su reemplazante Francoise Giroux Mardones, se dice que la mayoría de los imputados no fueron habidos para declarar. Pese a que siguen trabajando en el mismo hospital.

La CIDH, una luz de esperanza

“Cuando recibimos la noticia (de que la CIDH había declarado admisible el caso) con mi hermana fuimos a darle gracias a Dios, porque al fin alguien nos estaba escuchando y se iba a hacer justicia por la muerte de mi padre”, afirma Vinicio Poblete. Esto sucedió en marzo del 2009, siete años después de iniciados los trámites.

Llegar a la Comisión no fue fácil. Poblete se enteró de su existencia por el diario e inmediatamente mandó una carta a la CIDH con su caso. Fueron meses de enviar cartas y luego años de llamadas y envíos de documentos. Al final llegó una respuesta esperanzadora de la CIDH: “La Comisión toma nota de que los hechos alegados ocurrieron en un hospital público y la información se encuentra en poder del Estado, por lo que este tenía la obligación y los medios para investigar lo denunciado”.

En la espera de justicia murió Blanca Tapia el 2003. Dos años más tarde, la muerte acechó a Vinicio Poblete… se le diagnosticó cáncer al riñón. Con ambos padres fallecidos y Vinicio con un cáncer –que luego terminó por jubilarlo– su hermana Leyla tuvo que tomar el mando y cuidar de sus hermanos.

En esa época los ingresos económicos de la familia se redujeron a tal punto, que para costear los tratamientos, el envío de documentos y la vida, tuvieron que comenzar a vender cosas… incluso la silla de ruedas de su hermano inválido. Frente a la crítica situación que hoy viven, Vinicio Poblete dice que “el Estado ha actuado con indiferencia, como si nosotros no fuéramos chilenos. No le importamos al Estado”.

Salud chilena arriesga condena

Si se declara finalizado el proceso de negociación amistosa, el abogado Sergio Espejo, solicitará a la Comisión que emita un informe. “Es una suerte de sentencia. Se establecen los hechos que ella considera se han dado por acreditados y se le plantea al Estado una serie de exigencias a cumplir”, afirma Espejo. En caso de que no las cumpla –en un plazo breve de meses – la Comisión presenta los antecedentes ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos y se inicia una demanda internacional.

Si esto sucede, sería la primera vez en la historia de la CIDH, que se establece que “en un país (Chile) se ha producido una violación al derecho a la salud de las personas”, afirma Espejo. Agregando que esto cambiaría “las condiciones de Chile respecto del Sistema Interamericano. Es una ralladura de pintura importante”. Si esto pasa a la Corte, Chile podría arriesgar una condena internacional por la mala calidad de sus servicios de salud pública.

Las denuncias ante la CIDH buscan que el Estado chileno “reconozca que se violó el derecho a la integridad física, el derecho a la salud y que se le denegó justicia a la familia”, dice Espejo y agrega que también se busca establecer medidas que aseguren que casos como este no se vuelvan a repetir.

La familia Poblete Tapia había solicitado una indemnización que incluía una serie de prestaciones que en total sumaban $50 millones. “Hemos planteado que se trata de una familia no sólo muy pobre, sino que con una situación de salud muy precaria. Por lo tanto, solicitamos que el Estado considerara prestaciones médicas”, asegura Espejo.

Con el dinero que reciban, si lo reciben, los hermanos Poblete quieren comprar una parcela en la Quinta Región “para que mi hermanito respire aire limpio”, dice Vinicio. Pero la energía se está acabando luego de 10 años de lucha incesante. Hoy el mayor de los Poblete explica con voz entrecortada y lágrimas en los ojos: “Desde lo que le pasó a mi hermana no he podido entrar a la iglesia… estoy perdiendo la fe. Estoy al borde de… cansado de sufrir. Porque en estos diez años no hemos tenido una gota de felicidad”.

Artículo Original

sábado, 13 de noviembre de 2010

CIPER: La reconstrucción pendiente del intendente del Maule

Rodrigo Galilea asumió como intendente con la misión de liderar la reconstrucción de la Región del Maule, labor que realiza desde marzo. Mientras, vecinos de las Villas Galilea en Curicó, Los Ángeles y Melipilla construidas por su empresa acusan falta de respuesta ante los daños que sufrieron sus hogares después del terremoto, producto de fallas constructivas. Aunque algunos han aceptado las reparaciones ofrecidas, otros han optado por demandar a la empresa y a la fundación que representa, la que les vendió las casas y que también está ligada al intendente Galilea, su familia y al presidente del Colegio de Ingenieros, Fernando Agüero.

“¡Venga a ver nuestras casas, después ocúpese de los edificios públicos!”, recriminó un vecino de Curicó a Rodrigo Galilea, quien como intendente designado de la Región del Maule visitaba las instalaciones del destruido diario La Prensa. La escena ocurrió el 5 de marzo pasado y fue descrita por el diario El Mundo de España, hasta donde llegó la polémica por la protesta de una decena de residentes de la Villa Galilea, quienes culpaban al futuro intendente de los daños sufridos tras el terremoto en las viviendas hechas por su constructora, Galilea S.A. No fueron los únicos afectados. La empresa es también responsable de numerosas casas en Los Ángeles y en Melipilla que evidenciaron graves problemas tras el sismo.

“Sebastián Piñera designó a Rodrigo Galilea por su vasta experiencia en el área de la construcción. Bien hubiera hecho en advertirle que si aceptaba el cargo, tendría que desvincularse de sus funciones empresariales”, concluía con dureza el periódico español.

Rodrigo Galilea Vial es reconocido en el Maule por esas “funciones empresariales”. Tiene 43 años y es abogado de la Universidad Católica. Luego de terminar su carrera en 1990, formó junto a sus hermanos Pablo y Felipe la empresa de Ingeniería y Construcción Galilea S.A., con proyectos realizados en el sur y centro del país. En 1992 creó la Constructora Pehuenche Ltda., y en 2005 el grupo formó Aguas San Pedro, empresa abastecedora y distribuidora de agua potable y tratamiento de aguas servidas de la Región del Bío Bío, con presencia en las comunas de San Pedro de la Paz, Coronel y Chillán. En total, en la declaración de patrimonio del intendente son 16 las empresas o sociedades con las que se relaciona.

Pese a que aún conserva el 99% de la compañía y a que cuando se construyeron las casas y al momento del terremoto Rodrigo Galilea era dueño, gerente y representante legal de la constructora, se excusó de responder las preguntas de CIPER por haberse desligado de la gestión al asumir la intendencia. Las explicaciones sobre las quejas de los vecinos por los daños a las viviendas las dio el nuevo gerente general, Álvaro Tapia, pero sus respuestas no fueron suficientes para aclarar todas las dudas sobre la compañía y su vínculo con una fundación sin fines de lucro que intermedió la venta de muchas de las casas dañadas.

Galilea está concentrado en ejercer como máxima autoridad regional, cargo en el que fue designado un poco antes que el resto de los intendentes, al representar una de las zonas más dañadas de Chile luego del terremoto. El nombramiento lo sorprendió cuando aún ejercía como gerente general de la constructora y mantenía sus otros negocios privados. En una entrevista en la web Redmaule.com, la autoridad declaraba su pasión por los deportes, su devoción religiosa y su gran desafío como intendente: “Hay que ir sembrando las iniciativas que nos permitan reconstruir la región lo antes posible”, expresaba Galilea.

Según el Plan Nacional de Reconstrucción, la Región del Maule ha sido la segunda zona del país con más inyección de recursos, luego del Bío Bío, con cerca de 300 mil millones de pesos, un 30% de lo invertido en los seis primeros meses. A Galilea le corresponde coordinar la gestión de dicho plan. Pero los vecinos de la Villa Galilea de Curicó no entienden cómo, quien debe encargarse de reconstruir su región, no ha respondido adecuadamente al daño en las casas que su empresa levantó hace menos de cinco años. Tampoco están satisfechos muchos de quienes habitan casas Galilea en la Región Metropolitana y en el Bío Bío.

Los Ángeles caídos o los caídos de Los Ángeles

“En Galilea nos hemos propuesto lograr la satisfacción plena de nuestros clientes”, dice la página web de la empresa. Pero satisfacción está lejos de ser el calificativo para el malestar de las 38 familias de la Villa Galilea de Los Ángeles que presentaron en agosto una demanda debido al daño de pisos y el asentamiento de sus casas en hasta 50 cms., además de destrucción de muros interiores y cortafuegos, tabiques, puertas y ventanas, luego del terremoto.

Las propiedades más antiguas tienen seis años. Las más caras costaron cerca de 600 UF y algunas ya habían presentado problemas de humedad e inundaciones en 2004 y 2006. Después del terremoto, seis de ellas tuvieron que ser demolidas y luego reconstruidas por la empresa. Otra treintena de propietarios aceptó la oferta de la empresa de reparar las viviendas. Algunos lo hicieron porque no tenían seguros y los que sí lo tenían debieron entregarlos a la empresa para cubrir parte de los costos. Según vecinos, hasta ahora no los han dejado revisar el proyecto de reconstrucción ni hay un inspector de obras que evalúe la calidad de los trabajos.

Tras el sismo, la Municipalidad de Los Ángeles derivó la evaluación del daño al Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) pues parecía evidente que el origen del problema estaba en el suelo donde se construyó. Este organismo entregó un informe fechado el 27 de marzo que califica como graves los daños en 120 viviendas del sector: “Los daños estructurales provocados en las viviendas corresponden al descuadre de muros, pisos y techo, con grietas en pisos, muros y patios, y asentamientos diferenciales”.

El informe asegura que las casas se construyeron sobre humedales que fueron mal rellenados, incluso con escombros, como bolsas de plástico, papel, pedazos de cemento, piedras y hasta basura. Esto explicaría las constantes inundaciones y humedad que antes del terremoto sufrían las viviendas, pues “a los terrenos llegan cursos de aguas superficiales y aguas subterráneas, las primeras no fueron canalizadas y las segundas escurren sub-superficialmente saturando los suelos de fundación de las viviendas”.

A partir de las sugerencias de los expertos, se puede concluir que las casas no debieron construirse ahí: “Se recomienda zonificar esta área como no apta para la instalación de viviendas y servicios básicos prioritarios”. Además, aconsejan trasladar a los propietarios a una zona libre de licuefacción, un proceso geológico que provocó que, con el movimiento del terremoto, la tierra poco compactada expulsara agua y que el suelo se hundiera. El informe confirma las acusaciones de vecinos que afirmaban que sus pisos se habían resquebrajado y que de allí había salido agua y lodo.

Los problemas en la calidad y el tratamiento del suelo sostienen la demanda que a nombre de un grupo de vecinos cuyas viviendas han sido declaradas inhabitables interpuso el abogado Guillermo Claverie, que acusa la falta de un estudio de mecánica de suelo.

La acción legal apunta contra la Fundación Almudena, autorizada por el Serviu como Empresa de Gestión Inmobiliaria (EGIS) y que actuó como intermediaria en la venta de las casas con subsidio. De acuerdo a los documentos oficiales, la fundación –pese a no tener fines de lucro– está representada por la empresa Galilea S.A., que a su vez tiene como representantes legales al intendente Rodrigo Galilea y su hermano Pablo Galilea. Como segundo demandado, y responsable de los daños si la fundación no responde, aparece la Constructora Pehuenche, representada por Felipe Galilea, el otro hermano del intendente. El requerimiento detalla que ambas entidades deben responder por “todos los daños y perjuicio que han sufrido los actores, derivados como ya se ha planteado tanto por la negligencia a la elección del suelo como en fallas o defectos que afectan a la estructura soportante del inmueble”.

Pablo Cea, representante de los afectados, cree que la empresa nunca desvió las aguas subterráneas que según el Sernageomin provocaron la poca compactación de suelos y la licuefacción. “La Dirección de Aguas mandó un oficio a la constructora porque no había plano para regular aguas y mandó a rectificar el ducto de aguas lluvias en 2008. Pero no sabemos si eso se prescribió o recibieron multa por no realizar nunca el mandato de la Dirección de Aguas”, comenta Cea.

Ante el miedo de que las casas sufran nuevos daños, muchos vecinos se retiraron de la villa, a pesar de que continúan pagando el crédito hipotecario, además del arriendo de otros lugares para vivir. La demanda busca relevar el sufrimiento de los vecinos, argumentando que con mucho esfuerzo, y en su mayoría con subsidio del Estado, lograron cumplir el anhelo de la casa propia: “Ciertamente no lo han pasado bien; jamás imaginaron que sus casas estaban construidas en un verdadero pantano”.

Álvaro Tapia, quien asumió la gerencia de la empresa cuando Rodrigo Galilea fue nombrado intendente, descarta que la constructora sea responsable del daño producido por la calidad del terreno, ya que asegura que se respetaron todas las normas: “Estas casas están dentro del plano regulador vigente en Los Ángeles, tienen todos los permisos sectoriales correspondientes, y la definición de si se puede o no construir en ese terreno es de la autoridad competente”.

El presidente del Colegio de Ingenieros y director de la constructora Galilea, Fernando Agüero, coincide con Tapia en cuanto a que recibieron la autorización para levantar las casas en el lugar y se está respondiendo por los daños. “Eso de no apto para construcción lo encuentro un poco discutible. Le hablo como presidente del Colegio de Ingenieros: todo terreno es apto para la construcción, pero la construcción es distinta entre un terreno y otro. En el caso de Los Ángeles, lo que estamos haciendo son fundaciones profundas. Hasta llegar a la parte sólida”, explica.

Dichos trabajos se iniciaron luego de que en mayo Galilea S.A. encargara un informe del estado de suelo a Ruz y Vukasovic Ingenieros Asociados. Ellos reducían la cifra de casas afectadas a 25 y negaban que se hubiese producido licuefacción, aunque sí destacaban que había problemas de mala calidad y compactación de suelos y que el daño en las viviendas era grave. “(Hay) suelos arcillosos de baja compactación, bajo peso y muy contaminados con restos de ladrillos”, establece el informe. “No se han detectado mejoramientos de suelo de ningún tipo. No se han detectado arenas o materiales potencialmente licuables”, añade el documento. Los ingenieros recomendaron instalar pilares de hormigón armado bajo los pisos, que debían sostener las viviendas en su soporte.

Según Cea, estos pilares sí se pusieron en las casas que fueron demolidas y luego reconstruidas, pero no en aquellas que está siendo reparadas. “Empezaron a reconstruir sin el estudio del ingeniero terminado y se reconstruían mal, una solución parche. La inmobiliaria sigue trabajando parchando algunas casas”, afirma Cea.

“Cuando (Rodrigo) Galilea aún era gerente general de la empresa, se nos acercó a los vecinos”, reconoce Cea. Sin embargo, ese acercamiento concluyó en una propuesta en la que los vecinos les cedían el dinero los seguros y recibían $100.000 como indemnización. “Dijeron que iban a reparar las casas a quienes no demandaban”, afirma el abogado Claverie. Ante el riesgo, agrega Pablo Cea, “hay gente que no demandó por miedo”.

Quienes se negaron a firmar, siguieron la vía judicial. A través de esta acción legal, que ya fue notificada a la empresa, los propietarios buscan altas compensaciones: reembolso íntegro del valor de las propiedades, de los gastos en mejoras que hayan hecho, los costos de demolición de las viviendas, una indemnización por daño moral (10 millones de pesos) y las rentas de arrendamiento de propiedades equivalentes.

Gritos en Curicó

“¡Hasta le he escrito al Presidente de la República!”, exclama July Farías, cuando explica cómo ha acudido a decenas de autoridades para exigir una respuesta por los daños en su casa de la Villa Galilea de Curicó luego del terremoto. Desde la página web de la Presidencia le respondieron que derivarían su caso al Ministerio de Justicia, para ver si correspondía exigir la garantía, respuesta que ella aún espera. Su principal objetivo es que la empresa constructora Galilea S.A., la más grande en su rubro de la región de El Maule, cumpla con esa garantía, aún vigente, del daño que provocó el sismo en el hogar que compró el año 2008.

July era una de las personas que interrumpió al intendente en el diario La Prensa en marzo pasado. No es la única en esa situación: sus vecinos han contabilizado en 120 las casas que necesitan reparación, pero hasta ahora sólo una veintena se ha decidido a presentar una demanda en contra de la constructora del intendente y su hermano, Pablo Galilea.

Tal como en Los Ángeles, en Curicó el origen de los daños apunta principalmente a la mala calidad del suelo y deficiencias en la construcción, aunque los vecinos, dueños de “viviendas sociales mejoradas” de hasta 1.500 UF, no han tenido el dinero suficiente para contratar a un ingeniero calculista para hacer una evaluación. Tampoco ha ido la Dirección de Obras de la municipalidad a evaluar los daños de toda la población, “sólo de casos puntuales de asentamientos”, reconoce el encargado de ese departamento en la Municipalidad de Curicó, Carlos Figueroa.

Pero además de dichos hundimientos de terreno, la mayoría de las casas presentó desniveles de suelo, humedad en pisos y paredes, caída de panderetas y grietas en muros. Los primeros días post terremoto, los vecinos aseguran haber visto pasar en auto a empleados de la constructora, pero no visitaron las casas.

“Sí, fuimos pocos días después, hicimos la misma presencia en todas las ciudades donde tenemos hoy día obras”, asegura el gerente Álvaro Tapia. El 5 de marzo, un día después de haber sido notificado como nuevo intendente, el mismo Rodrigo Galilea les dio explicaciones a los vecinos que interrumpieron su estreno como intendente. “Hasta nos pidió disculpas”, añade July Farías. Y agrega: “Uno de los señores que estaba con el intendente me dijo que era una rota, por estar gritando, que me callara”.

El periódico El Mundo, una semana después, publicaba que en esa ocasión Galilea había afirmado que enviaría a “un experto a evaluar los daños y si es como ustedes dicen, la empresa se hará cargo de las reparaciones”.

Pero días después, cuando la constructora ofreció las reparaciones, éstas incluían que los vecinos cedieran el dinero de sus seguros a la empresa y se desligaba de eventuales responsabilidades legales: “las prestaciones a las cuales se está comprometiendo (la empresa) por el presente instrumento, se están efectuando en el marco de su responsabilidad social y no constituyen en modo alguno reconocimiento de ningún tipo de responsabilidad legal, penal o administrativa, por los daños causados por el sismo del 27 de febrero último”. El acuerdo no incluía pago de arriendo durante los arreglos de las viviendas ni ningún tipo de indemnización. Los vecinos se negaron a firmar. Incluso, este documento consigna al lugar como Villa Galilea “en Melipilla”, no de Curicó, y actualiza a sus representantes legales, ya no los hermanos Galilea, sino Álvaro Tapia Bravo y Gonzalo Sorolla.

Tapia confirma que los vecinos se negaron a firmar el acuerdo. Explica que a la empresa le parece “razonable” que los vecinos aporten a la reparación con el dinero de sus seguros y que el documento los hacía comprometerse a que “van a pagar, una vez que pague el seguro. Además, evolucionó durante el tiempo, en los primeros documentos que generamos, dos o tres días después del terremoto, teníamos información parcial de las casas. Pero no hay nadie a quien no se le haya reparado la casa por no tener seguro”.

“Para nosotros ha sido frustrante ver cómo la constructora a quien le compramos nuestra casa se ha desentendido totalmente de la responsabilidad que recae en ella desde el punto en que no es aceptable que una casa nueva con tres años de uso, de un valor de 865 UF que hoy presenta desnivel en primer piso con hundimiento en las esquinas, grietas en piso (…)”, describe, en una carta entregada al abogado que lleva la demanda, el propietario Claudio Cea. Y agrega: “Considero que no es justo que se juegue con algo tan importante como lo es el hogar de una familia que lucha día a día para salir a delante”.

Ante las sospechas de que la falla se encuentra en el tipo de suelo donde se construyó la villa y en el tratamiento de éste, el comité de vecinos acudió en reiteradas ocasiones a la Dirección de Obras de la Municipalidad de Curicó, para revisar los planos y el estudio de suelo del lugar. Pero según Farías, la respuesta fue que éste no existía.

El gerente de Galilea S.A. endosa la responsabilidad a los propios dueños: “Lo que tiene Curicó mayoritariamente son daños en construcciones que nosotros no hicimos. Yo me imagino que lo hicieron los mismos propietarios”. Sin embargo, las fotografías a las que accedió CIPER y los relatos de los vecinos, muestran que los principales daños se encuentran en pisos, muros y panderetas originales.

Un grupo de residentes intenta organizar a sus vecinos para presentar una demanda. Exigen la devolución del valor de sus casas, todas de menos de cinco años de antigüedad, que reparen los cierres perimetrales y pago por el daño moral que sufrieron. “Yo voy a llegar hasta las últimas consecuencias, no sólo por mí, también por mis vecinos”, asegura Farías.

El abogado que los representa, Carlos Martínez, también cree que el problema está en el terreno. “Esto era un humedal”, concluye. Y acota: “Pero las casas de Curicó están mejor que las de Los Ángeles, porque creo que el humedal acá estaba más seco”.

En Melipilla, el comité perdió su silla…

Kathia Jara está embarazada, a la espera de su tercera hija. Con su marido deseaban poder recibir a la recién nacida en la casa que compraron hace cinco años en la Villa Galilea de Melipilla. Pero sus planes se derrumbaron también con el terremoto. Ella considera que su casa, a pesar de haber sido decretada habitable por la Dirección de Obras del Municipio, no está en condiciones de albergar a su familia. El suelo cedió, hubo destrucción del muro cortafuegos, los tabiques de yeso se rompieron y el segundo piso se desplazó varios centímetros. Decidieron irse del inmueble.

La Dirección de Obras de Melipilla evaluó los daños de las viviendas que fueron las más afectadas por el sismo en la comuna, y determinó que las fallas eran producto de una mala construcción. “Las viviendas no resistían un análisis estructural de la norma, según los ingenieros de la municipalidad”, asegura Lucio Arias, director de Obras de Melipilla. En marzo, el mismo organismo ordenó la demolición y la desocupación de algunas viviendas, por suponer “peligro inminente para la seguridad y/o salud de las personas”.

El Municipio actuó como garante de los vecinos para comenzar a negociar. El comité exigía a la empresa la reparación de las casas con garantía, la reparación con el dinero del seguro de las propiedades sin garantía, la designación de un Inspector Técnico de Obras (ITO) por la Municipalidad y la entrega de un juego de planos completo de las viviendas (que no tenían antes del sismo), luego de la reconstrucción. Galilea S.A. no se manifestó ante el petitorio y sólo ofreció reparar las casas con garantía, utilizar el dinero de los seguros de los vecinos, además del pago de un arriendo de 100.000 pesos mientras se realizaban los trabajos de las viviendas más dañadas.

“La empresa, a las pocas semanas del terremoto, se fue a instalar en las villas, pero nunca pudimos hacer una contraoferta del proyecto de reconstrucción”, dice Reinaldo Assereto, quien presidía el comité técnico. Finalmente en abril, por conflictos entre la junta de vecinos y el comité, éste último decidió retirarse de las conversaciones. La municipalidad también decidió desligarse de las negociaciones, que terminaron realizándose entre cada propietario y la empresa, que aún trabaja en el lugar.

Todavía quedan muchas familias a las que la garantía les cubre los daños, pero que no aceptaron el acuerdo de la empresa y mantienen sus casas tal como quedaron el 27 de febrero. Aún no se han organizado ni saben si tomarán acciones legales. Una de ellas es Kathia. “Mi casa sigue igual: destruida”, se lamenta.

Se trata de la segunda polémica que protagoniza esta villa. Además de la Fundación Almudena, en los contratos de la Villa Galilea de Melipilla aparece el Colegio de Profesores de Chile, representando por su entonces presidente, Jorge Pavez, quien también firma en la transacción. Según lo explicado por el tesorero del gremio, Darío Vásquez, el Colegio de Profesores realizó un mandato a su representante en Melipilla para que construyera una villa para profesores, por lo que ellos actuaron como “empresa subsidiaria de casas” y como “mandante de la construcción”, en representación del gremio. Sin embargo, el tema terminó en un escándalo en 2002, al descubrirse que eran una minoría los docentes que habían adquirido las casas, y que los dirigentes de la zona se habrían beneficiado de aquella venta. El líder de los profesores en Melipilla, Hugo Araus, fue demandado por el gremio, en tanto Pavez y el directorio de pedagogos de la época negaron toda participación en el fraude.

La Fundación Almudena y las empresas familiares

Fundación Almudena intermedió la venta en Melipilla y Los Ángeles. Por ser beneficiarias de un subsidio habitacional, la fundación actuó como Empresa de Gestión Inmobiliaria Social (EGIS) y está inscrita en el Serviu de la Región del Maule, donde aún figura como “persona de contacto” Rodrigo Galilea Vial, a pesar de que su estado aparece como “vencido” . En los contratos de venta se explicita que la representación legal de la fundación la tiene la empresa Galilea S.A. de Ingeniería y Construcción.

Lo anterior resulta al menos extraño, pues el reglamento sobre la concesión de personalidad jurídica de fundaciones dice que éstas deben ser representadas por el presidente del directorio. Para el abogado de los vecinos de Curicó, Carlos Martínez, la representación por medio de una persona jurídica sería ilícita, pues una fundación sólo debiese ser representada por una persona natural.

A diferencia de los contratos, la información disponible en el Serviu indica que la fundación La Almudena está representada legalmente por Víctor Galilea Linares, el padre el intendente del Maule y presidente del directorio. CIPER se comunicó con él, pero dijo no saber nada de la fundación y aseguró que hace “más de veinte años” que está jubilado. El resto del directorio está integrado por sus hijos Felipe y Pablo Galilea Vial, Gloria Vial Rodríguez y el presidente del Colegio de Ingenieros, Fernando Agüero Garcés.

Al ser consultado por estas contradicciones, el gerente de Galilea S.A., Álvaro Tapia, asegura que todo se ha hecho de manera legal y que la información que maneja el Serviu no está actualizada, ya que Víctor Galilea no es representante activo de la fundación La Almudena, aunque sí en el papel, y que los representantes activos son las dos personas que se negó a mencionar.

Fernando Agüero explica que la fundación sí fue creada por Víctor Galilea, pero se encuentra inactiva hace varios años: “muerta”, dice. Sin embargo, el directorio se reunió en marzo pasado para formalizar el retiro del intendente.

¿Qué rol tuvo la Fundación La Almudena, una organización sin fines de lucro, en la transacción de las viviendas? ¿Qué relación hay entre la fundación ligada a la familia Galilea y sus empresas? Álvaro Tapia asegura que la fundación no generó ganancias y que las ventas de las casas en Villas Galilea fueron realizadas en un convenio entre la institución y la constructora, que le pagaba honorarios a la fundación por la presentación de subsidios colectivos.

Mientras Serviu y el Seremi de Vivienda sólo pueden revisar que la documentación de la EGIS esté al día y cumpla con los requisitos que se exigen a las empresas del rubro, el Ministerio de Justicia es el encargado de velar que las fundaciones cumplan con los objetivos con que fueron creadas y no obtengan lucro de sus actividades. Para dicha fiscalización, las fundaciones entregan anualmente sus memorias y balances, por lo que CIPER invocó la Ley de Transparencia para obtener la información actualizada.

Por considerar que la Fundación La Almudena era un tercero que podía ser afectado por la entrega de los documentos, el ministerio le consultó y ésta, a través de Felipe Galilea, se opuso. La razón: estimó que sus derechos comerciales y económicos podían verse afectados. Esto, a pesar de que ni siquiera ha iniciado actividades ante el Servicio de Impuestos Internos.

Felipe Galilea es también el representante legal de “Constructora Pehuenche Ltda.”, la constructora que edificó las casas de Curicó; y presidente del directorio de Aguas San Pedro. Según la memoria del 2009 de la sanitaria, Rodrigo Galilea Vial sumaba el manejo de un 38,85% de las acciones de dicha empresa, entre las que se encuentran a su nombre y al de Inversiones e Inmobiliaria Vientos el Sur y Cía., empresa de la cual era titular.

Aguas San Pedro tampoco ha estado libre de escándalos: En la Villa Santa Rosa, de Chillán, construida por Galilea S.A., la empresa de agua levantó al centro de la población una planta de tratamiento de aguas servidas. Al estar tan cerca de las propiedades, los vecinos reclamaron por malos olores y ruidos las 24 horas del día. Las denuncian motivaron un sumario sanitario por parte de la delegación Ñuble de la SEREMI de Salud, que pidió a la empresa tomar acciones para mitigar los efectos del funcionamiento de la planta, que recibió permiso municipal para ser construida en ese lugar.

Otra EGIS de los Galilea y que aparece en contratos realizados en Curicó durante el 2008 es “Maule Fondo de Inversión Privado”, también representada por Galilea S.A.

El intendente, en su declaración de intereses y de patrimonio de abril pasado, nombra a estas empresas. Sin embargo, La Fundación Almudena no aparece. Sí declara el patrimonio de “Inversiones La Almudena Limitada”, con un RUT diferente al de la fundación. Los números de contacto de la fundación que aparecen en registros públicos son de otro tipo de oficina y de la misma Constructora Galilea S.A.

Rodrigo Galilea fue contactado por CIPER a través del Departamento de Comunicaciones de la intendencia, donde respondieron que la autoridad no iba a concretar una entrevista que se refiriera a la constructora, ya que él se había desligado de la vocería de esa empresa.

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